• Con las palabras : alhaja , avaro , ágil, absorber y ajedrez ¿SE TE OCURRE UN CUENTO CORTITO?

Lee el que se inventó Judit

En un torneo de ajedrez donde jugaban las mujeres que tenían más alhajas, había una mujer tan ágil que era capaz de mover una vez y hacer jaque mate.
Como era tan avara contrató a alguien que absorbiera las fichas de los contrincantes para que ella ganara.



Érase una vez un hombre tan avaro que un día jugando al ajedrez perdió una alhaja en un vaso de vino.Y absorbió,y absorbió tanto vino de un tonel que estuvo 2 meses borracho.
Laura Hernández Gómez 5ºA.

Había una vez un niño muy ágil jugando al ajedrez,su madre tenía una gran alhaja.
La madre a pesar de ser muy guapa no era avara.
Además al niño le gustaba absorber líquidos por una pajita.
Alicia Pérez Fernández 5ºA


Un hombre ágil,pero avaro que jugaba al ajedrez,recibió una gran alhaja pero quiso absorber todos los premios que había.
Diandra Alonso Fernández 5ºA

Había una vez un hombre tan avaro que un día jugando al ajedrez perdió contra un hábil contrincante.¡Muy enfadaddo! absorvió su cocacola y se fue sin despedirse.
Erika Ferraro Mallada 5ºA.

Había una vez un nombre tan avaro y ágil que su mayor alhaja era su tablero de ajedrez; quería ganar siempre y absorber el mayor tiempo posible a todas las personas jugando con ellas.
Álvaro Cuesta Jiménez 5ºA.



Había una vez un hombre tan avaro que un día jugando al ajedrez, se jugó todas sus alhajas. Confiaba en su agilidad en el juego y quería ganar siempre. Su avaricia absorbió toda su energía y el contrario dijo:
Jaque - Mate, y lo perdió todo.
Mikel Iglesias Núñez 5ºA.



Había una vez un niño tan avaro jugando al ajedrez, apostó todas sus alhajas.Era muy ágil con el tablero que absorbió una ficha y perdió.
Álvaro De San José 5ºA



Había una vez un hombre muy avaro.Tenía una alhaja muy valiosa.Un día, se la apostó en una partida de ajedrez y eso que no era ágil y perdió. Muy enfadado absorbió el agua.
Marcos De San José 5ºA


Un señor que no era muy agil ,absorbía todo su tiempo jugando al ajedrez.Como era muy avaro apostó las alhajas de su mujer y las perdió´

MARCOS RODRIGUEZ FERNÁNDEZ 5ºA

Había una vez un hombre, tan avaro, que un día jugando al ajedred apostó su alhaja más preciada, un diamante. El contrincante, el muy ágil ganó y el avaro sin su preciada alhaja se quedó. Unos días después, en un arrebato de furia, el avaro fue a casa del contrincante y cogió su rey. Más tarde, se fué corriendo a su casa, estaba tan agotado que sin querer absorbió la ficha.

Lía Esteban Celorio 5ºA

Había una vez un hombre tan avaro que un día, jugando al ajedrez le entró ganas de absorber la miel. Y cómo el hombre era ágil, quería comprar alhajas.

Moisés Manuel Blanco Ruiz 5ºA